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Durante su atención

Consejos, actitudes y orientación en tu visita al Oncólogo:


Antes de la consulta médica, es fundamental que dediques un tiempo en tu casa para reflexionar sobre tu estado de salud, y prepares con tranquilidad la consulta médica siguiendo tres pasos:
1. Llevar anotadas todas las dudas en una libreta o dispositivo.
2. Ir acompañado para no perder información recibida.
3. Establecer con el oncólogo una relación de proximidad, confianza y respeto mutuo. Tu oncólogo médico te acompañará durante todo el proceso de tu enfermedad.
4. En la consulta recibirás mucha información. No te agobies, te la repetirán en nuevas visitas.
5. Junto con el oncólogo establecerás un plan de actuación. Tu médico te recomendará el tratamiento más indicado o te ofrecerá alternativas, y las decisiones que tome serán consensuadas contigo como paciente.


6. Eres una parte activa del proceso: tienes derecho a recibir información, a preguntar todo lo que desees conocer y a no recibirla si no lo deseas. Infórmate a partir de fuentes rigurosas.
7. El equipo médico te dará consejos sobre dieta, ejercicio, dejar de fumar u otros hábitos de vida saludable. No debes realizar ninguna terapia natural sin consultar a tu médico.
8. Márcate metas y objetivos a corto plazo.
9. Cada paciente es diferente, por eso se trata de medicina personalizada. Los tratamientos y ciclos pueden variar con la evolución de la enfermedad.
10. Tus familiares y amigos son fundamentales en este proceso, deben ayudarte a cuidar tu entorno. Las Asociaciones de pacientes también están a tu disposición.



Consulta de Oncología:


Cuando un paciente acude por primera vez a la Consulta de Oncología se inicia el proceso de “primera visita”; se realiza una historia clínica y exploración física detallada, se solicita el estudio de extensión (conjunto de pruebas radiológicas y analíticas para conocer el alcance de la enfermedad), se plantean las opciones de tratamiento y se hace una aproximación pronostica.
En posteriores visitas se inician los distintos tratamientos; previamente siempre se requiere la firma del consentimiento informado correspondiente, que es el documento de información y autorización asociado a una determinada técnica o tratamiento.
Durante las consultas oncológicas es muy importante conseguir el control sintomático y mantener una relación informativa fluida médico-paciente. El “periodo de tratamiento” supone un contacto continuo con el equipo médico.


Una vez finalizado el periodo de tratamiento se procede al proceso de seguimiento o revisiones oncológicas periódicas. Estas revisiones son diferentes según el riesgo y el tipo de neoplasia de que se trate, y se ajustan a protocolos Internacionales perfectamente establecidos. En todo este periodo es fundamental la participación de la familia ya que su cercanía al paciente y accesibilidad es mayor que la de la clínica.
En ocasiones la evolución de la enfermedad no es buena y llega un momento en que ya no se dispone de opciones eficaces de tratamiento oncológico.
Entonces se solicita el apoyo de las Unidades de Cuidados Paliativos (UCP). Su misión es controlar los síntomas de la enfermedad, preservar la calidad de vida y coordinarse con el resto de profesionales sanitarios para que el proceso siga su curso de la mejor forma posible.


Relación Medico-Paciente:

En pocas facetas de las relaciones humanas en general y de la medicina en particular, cobra tanta importancia la comunicación como ocurre en oncología.
Actualmente el paciente tiene reconocido su derecho legal a conocer toda la información disponible sobre su enfermedad, siendo el propio paciente el único titular del derecho a la información, pudiendo autorizar a los familiares o amigos con los que quiera compartir esa información. Por otra parte el principio de ética médica de Autonomía consagra este derecho.

En nuestras consultas es habitual que los pacientes sean informados de su proceso desde la primera entrevista clínica. En cualquier caso el proceso de información en oncología es muy complejo y depende de distintos factores como son:
- El nivel sociocultural del paciente.
- La relación médico paciente y el entorno donde se desempeñe.
- La fase evolutiva y la gravedad de la enfermedad.
- El grado de demanda informativa del paciente y su estado psíquico.
- La capacidad comunicativa del médico.
- El apoyo familiar y psicológico con el que cuente el paciente.